viernes, 24 de junio de 2016

Literatura judía: Torá, Mishná, Talmud, Midrash | cruzgloriosa.org

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Estructura de la literatura judía: Torá, Mishná, Talmud, Midrash


La literatura judía tiene un proceso de formación bastante complejo.
Investigando un poco para ofreceros este artículo he encontrado una
interesante imagen que ilustra todo el contenido de los escritos judíos.
La pirámide quiere expresar que la Torá (la Palabra de Dios) es
perfecta y que si tan sólo una de las cosas que Dios ha revelado es
falsa… sencillamente se cae toda la pirámide. Excelente respuesta al
relativismo que vivimos actualmente.


Nosotros hemos oído hablar mucho de Torá, de Talmud, de Mishná, de
Midrash… pero todo esto es parte de un contenido mucho más amplio,
como podemos ver en la pirámide. En ella vemos, en el centro el
triángulo más grande, indicando que la Torá (en cuanto Palabra de Dios)
 es lo más importante, luego hay otros triángulos que según el tamaño
indican lo más o menos importante, pero dentro de un conjunto.

Piramide-invertida-Tora-Libros-Judios


En la imagen nos daremos cuenta de que la Torá es el origen de todo y
que está se divide luego en tres grandes ramas que podríamos llamar:
Oral, Escrita y Aplicativa (Inner teaching) – son los tres triángulos
grises -.


Luego, cada una de estas partes se subdivide en otras. Así el Talmud,
la Mishná, el Midrash, etc pertenecen pues a la rama oral de la Torá.


Ahora veremos sólo unas pinceladas de las tres grandes ramas y algunos de sus componentes internos.


La Torá sobre todo

La Torá (del hebreo, תּוֹרָהtransl. Torah)
es el texto que contiene la ley y el patrimonio identitario del pueblo
israelita; constituye la base y el fundamento del judaísmo.


El término proviene de la raíz hebrea .י.ר.ה (Y.R.H.), que significa
“acometer” y se halla etimológicamente ligado a las nociones de leyenseñanza e instrucción.


Para el judaísmo, la Torá es la Ley. Según la tradición común al
judaísmo y al cristianismo, la Torá involucra la totalidad de la
revelación y enseñanza divina otorgada al pueblo de Israel. Considerando
la importancia de Moisés en este proceso, ambas denominaciones a veces
se refieren a la torá como la Ley de Moisés, la ley mosaica, e incluso
ley escrita de Moisés: dado que en el judaísmo, la Torá comprende tanto
la tradición de la ley escrita como la ley oral.


Pero el término torá se usa también para referirse al Pentateuco (los
cinco primeros libros de la Biblia). Incluso usado en un sentido más
amplio puede abarcar todos los libros de la Biblia hebrea, la cual es
conocida como el Tanaj (תַּנַ”ךְ). Se trata de un acrónimo para designar a los 24 libros. El mencionado acrónimo es formado por tres consonantes, T-a-N-a-J, que son a su vez las iniciales de los términos hebreos que designan las tres secciones que forman la Biblia hebrea: T de Torá (Pentateuco), N de Nevi’im(Profetas) y J de Ketuvim (Escritos).


Tanto la Torá como el Tanaj constituyen aquello que los cristianos denominan “Antiguo Testamento”.


Por último, los judíos utilizan la palabra Torá para referirse
también a la Mishná, la ley oral, desarrollada durante siglos y
compilada en el siglo II por Yehudah Hanasí.


Rama oral

La Mishná

Mishná viene del lenguaje “mishné le melej”, o sea ‘segundo del rey’, ya que la Torá escrita es el rey, y la oral el virrey. Y la explicación es que también “Mishná” viene de “shoné” que es de la raíz ‘estudiar’ y quienes figuran en ella como autores de su contenido se llaman “tanaim“, porque “taná” también se refiere a estudiar, solo que ‘Mishná’ es en hebreo, la lengua sagrada, mientras ‘taná’ es en arameo, la lengua hablada en ese entonces por el pueblo que sufría el exilio de Babilonia.


Los ‘tanaim’ estudiaban y enseñaban la Mishná, y todo era de memoria,
ya que estaba prohibido transcribir la Torá oral, pero al ver que la
gente se dispersaba por la diáspora y ya se vislumbraba que la iban a
olvidar, decidieron escribirla.


Rabí Iehuda se encargó de la tarea de compilarla. El resultado de
ello son sesenta tratados. Se dice que estos sesenta tratados son la
condensación de unos seiscientos. A partir de esta compilación, ya nadie
tiene derecho a agregar o disminuir más tratados, sólo se les puede
interpretar, por tal razón cuando se decidió escribir la explicación de
la Mishná, que se llama Guemará, obra compilada por Rabina y Rab Ashe,
aquellos rabinos que figuran como autores de las distintas opiniones que
explican a la Mishná, reciben el nombre de “amoraim”, ya que “amorá”
significa interprete, y como dijimos antes, es por el motivo que cuando
se transcribió la Mishná, ya no se permitiría a partir de ese momento
sino solamente la interpretación de su contenido.


La Mishná (del hebreo מִשְׁנָה, ‘estudio, repetición’)
es un cuerpo exegético de leyes judías compiladas, que recoge y
consolida la tradición oral judía desarrollada durante siglos desde los
tiempos de la Toráo ley escrita, y hasta su codificación a manos
del rabino Yehudá Hanasí, hacia finales del siglo II.


La Mishná es la base de la ley judía oral o rabínica, que
conjuntamente con la Torá o ley escrita, conforman la halajá. A su vez,
la Mishná fue ampliada y comentada durante tres siglos por
los sabios de Babilonia —la Guemará—, en tanto la Mishná original y su
exégesis o Guemará, recibieron conjuntamente el nombre de Talmud.


Un conjunto de Rabinos juntaron la tradición oral en el siglo III lo
cual reunió una cantidad de 6 libros (tomos, rollos) y que se fue
pasando de generación en generación.


Estructura de la Mishná

La Mishná está redactada a manera de versículos cortos en hebreo, llamados mishnayot (מִשְׁנָיוֹת; singular mishnayá,
diminutivo de Mishná), que clasifican, resumen y consolidan las
numerosas leyes orales desarrolladas y comentadas por los sabios de la
época, los tanaím (del arameo תַּנָּאִים; singular taná, con el mismo significado que Mishná). Las mishnayot se agrupan en 527 capítulos (פְּרָקִים, perakim; singular pérek), y éstos, en secciones o masejtot (מַסֶּכְתּוֹת; singular maséjet). Todos ellos, conforman los seis libros en los que la Mishná se divide —cada uno de ellos llamado Séder (סֵדֶר, “orden”)— y que comprenden prácticamente todos los ámbitos de la halajá judía:


  • Zeraim (זְרָעִים, “semillas”): preceptos relacionados con el trabajo de la tierra.
  • Mo’ed (מוֹעֵד, “festividades”): leyes sobre festividades, shabat y ayunos.
  • Nashim (נָשִׁים, “mujeres”): preceptos referentes a la vida matrimonial.
  • Nezikín (נְזִיקִין, “daños y perjuicios”): compila la halajá referente al derecho civil y comercial.
  • Kodashim (קֳדָשִׁים, “santidades”): leyes religiosas sobre el Templo de Jerusalén
  • Teharot (טְהָרוֹת, “purificación”): preceptos referentes a la purificación ritual del cuerpo (Nidá).
Los comentarios no incluidos en la Mishná, son llamados braitot (בְּרַיתוֹת; singular braita; arameo, “externo”); muchas de ellas fueron también comentadas y ampliadas en el talmud.


El Talmud

El Talmud (תלמוד) es una obra que recoge principalmente las
discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres,
narraciones y dichos, parábolas, historias y leyendas.


Por cuanto que la Mishná fue escrita utilizando un
lenguaje corto y muy conciso, y sin explicaciones adicionales a la ley
en sí, muchas veces era muy difícil entender las halajot que Rabí Iehudá
Hanasí quiso introducir en ella. Y es por eso que se necesitó escribir
un Talmud (estudio), es decir, un libro que devele y explique la
profundidad de las palabras de la Mishná.


El judaísmo considera al Talmud ser la tradición oral, mientras que la Torá (Pentateuco) constituye la tradición escrita.


El Talmud extiende, explica y complementa al Tanaj, pero no puede, por definición, contradecir a la parte más importante o esencia de la misma, a la Torá.

En el Talmud no sólo figuran distintas explicaciones sobre la Mishná,
sino también otras enseñanzas que los Sabios posteriores a la época de
Rabí Iehudá Hanasí (llamados Amoraim o Emoraim) fueron aprendiendo. En
el Talmud también se encuentran muchas partes no legales, llamadas
agadot, que encierran una gran enseñanza respecto del comportamiento
ético o moral, así como también enseñanzas conceptuales.


En aquellos tiempos habían dos grandes centros de Torá en el mundo,
uno en la tierra de Israel y el segundo en Babilonia, y de hecho, dos
Talmudim fueron escritos:


El de Jerusalem: Este Talmud es conocido también con
el nombre de Talmud de Occidente (porque la Tierra de Israel está al
oeste de Babilonia) o Talmud de la Tierra de Israel. Rabí Iojanán el
hijo de Rabí Itzjak Nafjá era uno de los jóvenes alumnos de Rabí Iehudá
Hanasí y comenzó a escribirlo junto con su cuñado, Rabí Shimón Ben
Lakish (Resh Lakish), aunque sólo cerca del año 395 se finalizó la obra.


El Talmud de Babilonia: Rav Ashí comenzó a escribir
el Talmud Babilónico al final de sus días, y lo terminaron de escribir
cerca del año 500, Mar Bar Rav Ashí, su hijo, y Rabiná, su alumno.


Ambos Talmud, el jerosolimitano y el babilonio, están ordenados
siguiendo el orden de los seis libros señalados más arriba en la Mishná.


La forma de estudio que utiliza el Talmud es muy particular, y está
basada en un sorprendente sistema de preguntas y respuestas que hasta
hoy en día es reconocido por su asombrosa profundidad, y por la agudeza
de pensamiento que crea en quien lo estudia.


Los Sabios del Talmud prácticamente no dejan nada sin preguntar.
Cuando ellos consideraron que la Mishná que se estaba estudiando
contradecía (o aparentaba contradecir) a otra, ellos intentaban entender
la diferencia existente entre ellas. Además, muchas veces se utilizan
otras fuentes de los Sabios: por ejemplo, la Toseftá (agregados a la
Mishná) y la Baraitá (enseñanzas de los Tanaim que no fueron incluidas
en la Mishná). Todas estas fuentes son utilizadas por los Amoraim para
complementar las enseñanzas de la Mishná, o bien para contradecirlas, y
llegar a una conclusión correcta en el estudio.


Así como la mayoría del Tanaj, la Mishná fue escrita en hebreo
(fuente del idioma hebreo moderno), pero los Talmudim fueron escritos en
arameo: el de Jerusalem en un idioma más puro y el de Babilonia en un
idioma más popular.


El Midrash (Midrashim en plural)

La interpretación común de la palabra “Midrashim” como “leyendas”,
“fábulas” o “cuentos” no es solamente inadecuada, sino también,
engañosa. Los Midrashim no son simples fábulas infantiles. El término “Midrashim” proviene de la raíz hebrea “darash” que significa buscar, investigar. El Midrash, por lo tanto, es una exposición de los pesukim (versículos) de la Torá que surge de los sabios hebreos, después de haber sondeado en las profundidades de cada pasuk y en todas las palabras y letras del mismo en busca del verdadero significado interior.


Los Midrashim son pues comentarios de los sabios hebreos sobre
algunos libros de la Biblia, y también existen distintos Midrashim sobre
temas independientes. Los Midrashim se pueden dividir en dos grandes
grupos:


Midrashé Halajá: Son los que hablan principalmente
sobre temas legales, por ejemplo: Mejiltá (sobre el libro de Éxodo),
Sifrá (sobre Levítico) y Sifré (sobre Números y Deuteronomio).


Midrashé Agadá: Son los que hablan principalmente
sobre temas éticos y morales, por ejemplo: Midrash Rabá (sobre los cinco
libros de la Torá y las cinco Meguilot: Shir Hashirim, Rut, Ejá,
Kohelet, Ester), Tanjumá (sobre la Torá), Shojer Tov (sobre los libros
de Salmos, Samuel y Proverbios), Pesiktá, Tana Debé Eliahu, Pirké Derabí
Eliézer, etc., entre muchos otros.


Rama escrita

El Tanaj o Biblia hebrea

El Tanaj (del acrónimo en hebreo תַּנַךְ tanakh) es el
conjunto de los 24 libros de la Biblia hebrea. Constituye, junto a otros
libros, aquello que los cristianos denominan “Antiguo Testamento”.


El acrónimo Tanaj son las tres letras iniciales hebreas de cada una de las tres partes que lo componen, a saber:


  1. La Torá (תּוֹרָה), ‘Instrucción’ o ‘Ley’
  2. Los Nevi’im (נְבִיאִים), ‘Profetas’
  3. Los Ketuvim (כְּתוּבִים), ‘Escritos’
La letra inicial kaf de כְּתוּבִים (Ketuvim) (se escribe de derecha a
izquierda) es letra final en el acrónimo תַּנַ”ךְ (Tanaj), y por ser
última letra toma la forma de kaf final ( ךְ ) y se pronuncia suave,
como J, no como K; por eso es Tanaj y no “Tanak”.


Rama aplicativa (enseñanzas)

Además, se han escrito distintas obras que tratan sobre asuntos relacionados por ejemplo con la kabalá (mística), entre ellos:


Séfer Ietzirá: Atribuido a Abraham Avinu (s. XVII a.e.c.).

Séfer Habahir: Atribuido al Taná Rabí Nejuniá Ben Hakaná (s. I).

Séfer Hazóhar: Atribuido al Taná Rabí Shimón Bar Iojai
(s. II), y compilado por su discípulo Rabí Abá. En general, esta obra
está escrita siguiendo el orden de la Torá, pero también contiene varios
subtemas.


Los Saboraim y los Gueonim

Desde la época del Talmud Babilónico (s. V), hasta aproximadamente el
siglo X, todos los grandes Sabios de la Torá, estaban concentrados en
las distintas ciudades de Babilonia. Los Sabios que vivieron después de
la época de los Amoraim fueron llamados Saboraim, y a ellos les
sucedieron los Gueonim. Durante todo este período los Sabios de Israel
fueron profundizando en el estudio del Talmud, y fueron escritas varias
obras de gran importancia, entre ellas:


– Séfer Hasheiltot: Uno de los primeros códigos de
ley judía, basado en la Torá, escrito por Rab Ajái Gaón de Shabjá (680 –
752 aprox.). El autor fue uno de los líderes de la ieshivá de Pumpedita
durante este período.


– Halajot Guedolot: Una de las más tempranas
codificaciones de las leyes del Talmud. La mayoría de las autoridades
suponen que este trabajo anónimo fue escrito por Rabí Shimón Kaiará, un
estudioso de Botzrá en Babilonia, alrededor del año 750.


– Séfer Haemunot Vehadeot: Esta importante obra es,
de hecho, el primer libro sobre ética, moral y filosofía judía. Fue
escrito por Rabenu Saadiá Gaón (892 – 942), el jefe de la ieshivá de
Sura y una de las figuras más grandes de la época de los Gueonim.


Algunos textos que podéis consultar o archivar

Y si queréis profundizar un poco todo esto, os compartimos algunos libros de la colección El Midrash dice, con comentarios enriquecedores sobre los libros del Pentateuco:


  1. Bereshit (Génesis): Descargar o bien Ver en línea.
  2. Shemot (Éxodo): Descargar o bien Ver en línea.
  3. Devarim (Deuteronomio): Descargar o bien Ver en línea.
  4. Vaykrá (Levítico): Descargar o bien Ver en línea.
Buena lectura.






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